Junior, el mejor equipo de Colombia, tras una buena inversión

noviembre 9 ,2017 0
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Junior de Barranquilla es más que sus flamantes incorporaciones para esta parte del año Yimmi Charrá y Teófilo Gutiérrez. Las dos estrellas le dan jerarquía en el campo y magia para resolver encuentros definitivos, pero su plantilla es amplia y se ha encontrado con futbolistas que han aportado mucho en lo colectivo.

Entre los dos refuerzos del equipo ‘tiburón’ suman 15 goles, contando Liga y Copa. ‘Teo’ y Chará se buscan y se encuentran en el área rival y por su movilidad, pegada e inteligencia de juego son una auténtica jaqueca para cualquier defensa.

El equipo de Julio Comesaña es un ejemplo claro de que una política de refuerzos seria, ambiciosa e incluso costosa, es a largo plazo más que un gasto, una destacada inversión.

Cerca de 10 millones de dólares invirtió el conjunto rojiblanco en jugadores que le dieran a una plantilla luchadora pero inofensiva, ese toque de calidad que hoy le permite celebrar su primer título de la temporada en la Copa Colombia, además de permanecer en los primeros puestos de la tabla de posiciones de la Liga y ganarse el rótulo de favorito al título en la Copa Suramericana.

Buen equipo

Junior conformó un equipo con excelentes opciones en cada posición, una nómina capaz de responder en distintos frentes.

El caso de los arqueros es apabullante. A Sebastián Viera, uno de los mejores arqueros del fútbol colombiano, certero desde los once pasos y además con gran pegada de media distancia, lo reemplaza José Luis Chunga, un tremendo portero de 26 años que da todas las garantías en el arco juniorista. Entre ambos mantienen una marca de sólo 12 goles en 17 partidos.

Pero no es la única carta de seguridad del equipo de Julio Comesaña. La defensa está consolidada, con Jonathan Ávila, Germán Gutiérrez y Rafael Pérez, además de Jesús Murillo como lateral, pero ellos han ido alternando por la Copa Suramericana con Marlon Piedrahita, Ramón Romaña y Luis Narváez, este último en la doble posición de central y volante de marca. Todos juegan, todos cumplen.

Y en el mediocampo hay dos hombres que tienen, literalmente, la llave del equilibrio: Víctor Cantillo y Leonardo Pico. Ambos están en la lista de revelaciones del torneo, gracias a la seguridad defensiva que aportan, la precisión en el pase y el respaldo que les dan a los hombres de la creación.

Y a la hora de la ofensiva tiene este Junior un equipazo que es la envidia de todos los clubes de primera. Solo en la Liga estamos hablando de 29 goles en 17 partidos, nada menos que la delantera más efectiva. En condiciones normales la tarea es de Chará, ‘Teo’ y Ovelar. Pero ocurre que aparece Barrera con su temible remate de media distancia.

Y no terminan ahí las opciones. Luis Díaz no desentona, Matías Mier es un tremendo socio creativo, Yony González apareció contra Sport Recife para reclamar el lugar de goleador y Léiner Escalante y Sebastián Hernández están a la orden en caso de necesidad.

Comesaña, el líder

Otra apuesta ganadora del Junior ha sido un regreso triunfal de Julio Comesaña a la dirección técnica, apuesta segura del máximo accionista por un hombre que entiende como un lugareño más la idiosincrasia del club y la ciudad y que con refuerzos de calidad ha demostrado que es un trabajador dedicado, honesto y luchador.

Del trabajo de Comesaña habla una diferencia de gol de +17. El número se resume en una palabra: equilibrio. El equipo compensa el tremendo potencial ofensivo con una zona de marca bien trabajada, disciplinada y eficiente que debe ser un gran orgullo para el DT uruguayo.

Su experiencia tiene a Junior con un título de tres posibles y todas las posibilidades de lograr los otros dos, incluyendo el internacional de la Copa Suramericana. Tiene mucho ritmo este Junior, pero obviamente es mucho más que solo Chará y ‘Teo’.

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