Colombia resistió, jugó bien y empató 0-0 con Argentina

Sep 11 2018 10:22 pm 0
Compartir esta noticia

En la cancha no estaban ni Messi ni James, así que este partido entre Argentina y Colombia fue ante todo una prueba para jugar sin ellos, para mirar cómo sobrevivir sin ellos –cuando no estén–, y para explorar el futuro incierto, cuando ambos ni siquiera tienen técnicos en propiedad. No estuvieron las estrellas y tampoco los goles. Fue un empate 0-0 en el que ganó la lucha, la cacería y la exhibición de valentía.

Los argentinos jugaron el primer tiempo como si tuvieran lanza y escudo, y de paso el espíritu de Messi rondando, vigilante. Fueron detrás de cada pelota como si de eso dependiera la subsistencia, el alimento. Colombia tardó en enterarse de que el partido ya había empezado; cuando se dio cuenta, ya era la presa. En 30 minutos de juego los argentinos habían pateado cuatro veces al arco. Cuando Ospina atajó el tercer remate, se quedó en el pasto para enfriar su rodilla derecha, golpeada; y de paso el partido, que ya hervía.

La reacción colombiana fue tardía. Quizá los jugadores estaban nublados por esas 10 camisetas celestes que se movían como si fueran 15, 20. Quintero jugó contenido, sin libertad, como si tuviera cadenas tácticas. Falcao ayudaba a defender y los defensas de Argentina ayudaban a atacar. Muriel asumió un rol espectral que no asustó a nadie. Helibelton y Machado salieron con prudencia, como si tuvieran un resorte que los jalara. Barrios y Cuéllar pegaron y pegaron. Porque no había de otra que pegar para cortar el ritmo. Colombia se cuidaba.

De a poco asimiló la intensidad del juego. Se enteró de que los de enfrente eran Argentina, pero no la Argentina; de que tenía ausencias, de que no estaban ni Messi, ni Di María ni Agüero. Y de que ni siquiera eran locales, ni lo parecían. Entonces ahí sí Colombia agarró la pelota. 27 minutos pasaron para comprobar que Armani era el titular en Argentina, cuando Falcao al fin lo probó, sin éxito. Cuadrado, que jugó sobre la izquierda, fue el punta de lanza. Su cadencioso juego desesperó a los cazadores. Los esquivó, los burló, provocó una amarilla. Jaloneó a los suyos. Se cansó…

En el segundo tiempo, Colombia no arrancó con cambios. Solo dejó en el camerino tanta precaución. Tres minutos después, Cuadrado comandó otro contragolpe con un pase largo para Muriel, quien falló ante Armani. Después Quintero le puso un pasegol a Bacca, quien recepcionó, intentó amagar al portero, y falló: tal vez se dejó encandilar por el uniforme naranja de Armani, que en una acción sagaz le sacó el balón. Y mientras tanto, a Argentina se le acabó el tanque.

Compartir esta noticia