Inició operaciones el nuevo Canal de Panamá

Jun 26 2016 11:04 am 0
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canal de panama ampliacion

En medio de uno de los mayores declives de la industria naviera, y de la desaceleración que están sufriendo las economías del mundo, Panamá inaugura este domingo una de sus grandes apuestas a futuro, no solo para garantizar la competitividad de su más que centenario canal (1914), sino para adecuarse a las realidades de un mercado que se reacomoda y enfrenta vientos en contra.

La ampliación del canal de Panamá en la forma de un tercer carril de navegación es eso, un monumental proyecto en el que los panameños han depositado sus más grandes esfuerzos, no exento de contratiempos, pero marcado por una palabra que resume el espíritu de la obra desde su construcción en los albores del siglo XX: titánica.

Esto en un contexto en el que el buen nombre del país se ha visto salpicado por los denominados Panama Papers. También el de la competencia del canal del Suez (Egipto), que ha logrado morder un 10 o 15 por ciento de los ingresos anuales del canal de Panamá en los últimos tres años, según cifras citadas por ‘Wall Street Journal’. O incluso del eventual canal por Nicaragua. Eso sin contar con el impacto que sobre la economía mundial tendrá el ‘brexit’.

Para abordar la crisis, la industria naviera unió recursos para usar menos barcos, pero construirlos mucho más grandes. La ampliación es la respuesta a eso: un carril en el que puedan atravesar el canal buques neopanamax, la clasificación que designa a embarcaciones con capacidad para transportar unos 14.000 contenedores.

Para entender la magnitud del suceso, basta con decir que por allí pasa el 6 por ciento del comercio del mundo, un tercio del comercio entre Asia y América, y hasta hoy solo cabían por esta autopista acuática que une al Atlántico con el Pacífico buques para unos 4.000 contenedores (panamax). La capacidad de la vía se duplica.

El vicepresidente ejecutivo de planificación y desarrollo de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), Óscar Bazán, estima que la expansión provocará un “crecimiento de un año para otro de 40 millones de toneladas. El incremento puede oscilar entre 300 y 500 millones de dólares adicionales para el primer año. Ahora, me atrevería a ser cauteloso con todo lo que está pasando en el mundo hoy (‘brexit’), de ver cuál será la prospectiva en tonelaje para el 2018, pero en el primer año será un 10 u 11 por ciento. Para los años subsiguientes yo vería un crecimiento más moderado, entre 3 y 5 por ciento”, dijo a EL TIEMPO, como parte de una invitación de la ACP y de Maersk.

Obra de orgullo nacional

Por eso, cuando hoy el portacontenedores chino Cosco Shipping Panama haga el paseíllo inaugural ante al menos 11 jefes de Estado y de gobierno (el presidente Juan Manuel Santos no tiene previsto ir) y más de 20.000 invitados, terminan nueve años de historia de construcción, pero se inicia otra que espera impulse a una de las economías más sólidas de la región, con un crecimiento de su PIB de entre 6,0 y 6,6 por ciento proyectado para el 2017.

“Acá todos nos sentimos orgullosos del canal”, cuenta José Luis Prieto, un panameño que hace deporte en la cinta costera, un malecón en la capital. “Casi todas las familias de acá hemos tenido que ver con la construcción o la operación del canal. Al menos alguno de nuestros familiares, amigos o conocidos ha participado en cualquier momento de su historia. Forma parte de nuestra vida”, dice con orgullo, mientras compra un jugo de naranja en uno de los quioscos del sector.

Las cifras de la ampliación son impactantes desde que comenzó el proyecto global en septiembre del 2007: 30.000 puestos de trabajo, 16 compuertas rodantes con un peso de 50.000 toneladas, decenas de millones de metros cúbicos de dragado de materiales, unos 4,5 millones de metros cúbicos de hormigón y 220.000 toneladas de armadura de acero.

Con ese mismo hormigón se hubieran podido construir dos pirámides como la de Keops, en Egipto. Y con ese mismo acero, unas 22 torres Eiffel, como la de París. Todo por un costo de 5.450 millones de dólares, aunque hay reclamaciones de los contratistas.

Pero ¿por qué no se construyó de una vez para que pasaran los nuevos buques llamados pospanamax, que tienen capacidad para unos 19.000 contenedores? “Al día de hoy, el 98 por ciento de la flota mundial cabe por la nueva esclusa. Ese 2 por ciento restante son los pospanamax. Estamos anticipando que, en unos 10 años, a lo mejor el 96 por ciento de la flota del mundo puede pasar aún por Panamá”, explica la ingeniera Ilya Espino de Marota, encargada del programa de ampliación de la ACP.

Esos buques enormes no hubieran pasado por acá así hubiéramos hecho las esclusas para su tamaño. Hicimos análisis del mercado y de la ruta más que del tamaño del barco. Claro, según el mercado, la demanda y la ruta construimos la esclusa que tenía un tamaño lo suficientemente rentable para el proyecto que necesitábamos construir”, agrega Espino de Marota.

El orgullo nacional está en juego. Algunas críticas han señalado problemas con el hormigón y con el uso de remolcadores en lugar de locomotoras al paso de las esclusas, pero esto ha sido desvirtuado por la CAP.

En las pantallas de Ciudad de Panamá hay cronómetros que llevan una cuenta regresiva del día de la inauguración. Hoy, una de las obras de ingeniería más emblemáticas del siglo XX dará un paso decisivo para ponerse a tono con el siglo XXI.

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