Junior no pudo con Nacional, empató 0-0 en el Metropolitano

Sep 19 2018 11:05 pm 0
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Esta vez nadie habló del árbitro. El juez metense Mario Herrera no protagonizó ninguna equivocación garrafal, no hubo injusticias. Junior empató 0-0 ante Atletico Nacional y resultó eliminado en los cuartos de final de la Copa Águila, la noche de este miércoles en el estadio Roberto Meléndez, por su propia impotencia ofensiva, por su falta de pegada para golpear y noquear a un Nacional que no es el más lúcido de los últimos años.

‘El Tiburón’ comenzó brioso, dueño absoluto de la pelota, tocando de un lado a otro, con Víctor Cantillo como eje, tratando de encontrar la gotera para filtrar el pase-gol.

No era fácil la tarea, Nacional se olvidó un poco de su condición de equipo grande que juega de tú a tú y adoptó una postura bastante conservadora y precavida. Y el plan le salió bien a Hernán Darío Herrera.

Casi todo el cuadro verde estaba dedicado escoltar la portería de Christian Vargas, quién reaccionó con seguridad ante cualquier grieta que se abrió.

Cantillo, que era el dueño de la batuta, le calentó las manos a Vargas con un potente zapatazo.

Hubo posesión del esférico y energía para presionar y recuperar rápido, pero le quedaba faltando ‘punch’ para redondear sus faenas colectivas.

Con James Sánchez y Luis Díaz imprecisos, Jarlan Barrera intermitente y Teófilo Gutiérrez completamente apagado, lejísimos de su máximo esplendor, como viene ocurriendo este semestre, a Junior le costaba vulnerar la resistencia visitante.

Nuevamente la ausencia de gol que lo acompañó en los últimos partidos, de la mano de las pésimas decisiones arbitrales, salió a relucir.

Pensando en cómo resolver ese lío se fue a los vestidores para el descanso y al regresar lamentablemente las cosas empeoraron.

A Teo hoy en día le rebota hasta una toalla mojada, Luis Díaz se fundió, James no mejoró, Jarlan se oscureció y Cantillo ya no tenía orquesta para imponer el ritmo.

Para colmo de males, los cambios de Julio Comesaña no fueron los más acertados. Daniel Moreno entró a correr sin brújula y Sambueza ratificó por qué está en la banca.

Junior no generó una clara opción de gol en el segundo tiempo, solo Rafael Pérez sacó a flote una garra para ilusionarse con un gol agónico. El equipo reflejaba desgaste. No se veía por dónde, no había cómo, Junior tenía demasiada impotencia ofensiva.

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