Internas del Buen Pastor en Barranquilla se graduaron como Técnicas del Sena

May 24 2019 01:58 pm 0
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14 mujeres privadas de la libertad, se certificaron como técnicas del SENA, en el marco de la alianza entre la entidad y el Apostolado Santa Laura Montoya.

 

Un caluroso viernes de enero del 2014, Soledad* fue privada de su libertad. De cabello ondulado, tez trigueña y madre de un hijo de 11 años en ese momento, llegó a ocupar una de las celdas del pabellón 1 del Centro de Rehabilitación Femenino El Buen Pastor de Barranquilla.

“Fue súper duro porque yo nunca había estado en una situación como esta, tenía miedo, pero ya no podía hacer más, aún no sé cuánto me queda, pero espero poder salir pronto”, dijo Soledad*, quien fue capturada por concierto para delinquir.

Por su parte, Lilia* asegura que aprendió a las ‘malas’, que amigos solo Dios y su familia. “Una amiga de toda la vida, con la que crecí, me pidió el favor de llevar droga a una penitenciaría, al principio me negué, después me convenció e incluso fue conmigo, pero me traicionó y le dijo a un guardia que yo llevaba eso; no fue por plata, no gané nada y si perdí mucho”, expresó Lilia Sepúlveda* quien hace poco se le otorgó la detención domiciliaria.

Ambas hacen parte del primer grupo de 14 mujeres que fueron formadas y certificadas por el SENA como Técnicas en Elaboración Artesanal de Productos en Cuero en Atlántico. También recibieron cursos de formación en Elaboración de bolsos, Corte de Materiales en Cuero y Elaboración de Monederos y Cinturones.

“El SENA llegó a colaborarme para mejorar el pensamiento, porque yo me mantenía encerrada en la habitación, deprimida, acá la convivencia es pesada, llegó a darme una luz, me abrió puertas, fue un gran beneficio porque aprendí algo para la vida y el trabajo, pero a la vez me estaba ayudando a rebajar la pena”, dijo Lilia* quien hoy, desde su hogar, elabora bolsos en cuero personalizados los cuales comercializa bajo pedido.

Estas formaciones se desarrollaron en el marco de la alianza entre el SENA, el Apostolado de la Parroquia Santa Laura Montoya y la Pastoral Social de Barranquilla.

“El desespero, la impotencia de estar en estas cuatro paredes es difícil, pero uno empieza a estudiar y piensa que lo está haciendo por uno mismo, por nuestras familias. Incluso había rencillas entre nosotras y con el SENA nos dimos cuenta que podíamos trabajar en grupo a pesar de todos los problemas que tuviéramos”, añadió Soledad* quien desea emprender en el área de marroquinería y generar empleo para mujeres vulnerables.

Para Jacqueline Rojas Solano, directora del SENA regional Atlántico, “Es un día de mucho orgullo, porque a través de esta carrera técnica y capacitaciones en ética, salud ocupacional, inglés y emprendimiento, estamos brindado herramientas reales para la resocialización, para que estas mujeres sean productivas desde ya y una vez salgan, puedan aportar a la sociedad y generar ingresos de maner a legal para sus familias”.

Los productos son comercializados por los familiares de las internas, llevados a ferias o mediante fundaciones sociales y católicas que realizan voluntariado en el Buen Pastor.

“La gran mayoría de las mujeres que ingresan a este lugar no han tenido oportunidades, son maltratadas, son de escasos recursos, es por eso que todas estas formaciones las ayudan a salir adelante. Son 145 internas y se resocializan cerca del 95% de ellas, con el apoyo del SENA y otros programas que vienen aquí”, indicó Ofelia Díaz Pedroza, directora del Centro de Rehabilitación Femenino el Buen Pastor de Barranquilla.

Durante un año, instructores SENA del Centro Industrial y de Aviación impartieron las formaciones dentro del establecimiento carcelario, tiempo en el que también desarrollaron proyectos productivos.

En 2018, el SENA en Atlántico formó a más de 1.200 reclusos de centros carcelarios del departamento en programas como: Confecciones, Calzado, Panadería, Artesanías, Emprendimiento Innovador, Instalaciones Eléctricas Domiciliarias, Mantenimiento de Computadores, Salud Ocupacional, Cocina, entre otros.

*Nombres cambiados a petición de las entrevistadas.

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