Tortícolis, más allá de un dolor de cuello

Jun 24 2019 03:49 pm 0
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Esta dolencia, más allá de tener un nombre peculiar, es más común de lo que se cree y es causa constante de visitas al médico. Básicamente se trata de una contracción muscular prolongada en la región del cuello que origina dolor e incapacidad de movimiento. Esta alteración provoca que mientras la cabeza gira hacia un hombro, el mentón queda señalando hacia el hombro opuesto.

En algunos casos este mal es “resultado de una lesión muscular provocada por una mala postura o movimiento brusco. El estrés y la fatiga también pueden predisponer a ella”, aseguró la doctora Diva Ferreira, medica especialista de NUEVA EPS.

Los síntomas de la tortícolis son fáciles de detectar, normalmente los pacientes que sufren de esta afección padecen de dolor cervical, movimiento limitado en la zona del cuello y rigidez en los músculos de dicha zona, dolor de cabeza y se observa una postura anormal de la cabeza.

Generalmente, esta patología es adquirida por malas posturas y se recomienda tener especial cuidado en situaciones que puedan originarla, como al utilizar almohadas demasiado altas o bajas a la hora de dormir, “pasar mucho tiempo hablando por teléfono con una postura forzada y poco ergonómica o evitar movimientos bruscos del cuello. Las técnicas de relajación y los estiramientos regulares de la zona cervical reducen el peligro en pacientes propensos a padecerla”, agregó Ferreira.

Tipos de torticolis

  • Tortícolis: causada por movimientos bruscos del cuello o malas posturas.

  • Tortícolis idiopática: si la afección se da sin causa conocida.

  • Tortícolis congénita: se da dentro del útero, si el feto se ha colocado en una mala posición durante su crecimiento o se dan problemas en el riego del cuello del feto.

  • Tortícolis espasmódica psicógena: se reconoce por crisis espasmódicas del cuello acompañadas de dolores. Su aparición puede deberse al estrés o la fatiga.

 

“Lo más importante para tratar esta enfermedad es realizar tratamientos con calor seco y masajes, junto con calmantes musculares al paciente. El uso de collarín (inmovilizador)  puede darse en determinados casos. Además, una vez que la movilidad del cuello mejora, es recomendable realizar estiramientos de los músculos afectados”, comentó la especialista.

Recuerde que si presenta algunos de estos síntomas debe acudir con su médico de cabecera quien le recomendará el tratamiento indicado según su tipo dolencia.

 

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