Cámara de Representantes aprueba juicio histórico contra Donald Trump

Dic 18 2019 04:11 pm 0
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En una jornada que sin duda pasará a la historia, la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó este miércoles en la noche dos artículos de destitución contra el presidente Donald Trump, convirtiéndolo de paso en el tercer mandatario en más de 240 años de democracia que tendrá que enfrentar un juicio político en su contra.

En una votación marcada por claras líneas partidistas, los demócratas impusieron su mayoría en esta cámara del Legislativo donde era necesaria solo la mayoría simple para aprobar cada uno de los cargos. En el primer cargo, el de abuso de poder, 230 legisladores votaron a favor y 197 en contra de enjuiciarlo. En el segundo, de obstrucción al Congreso, 229 a favor contra 198. Tres demócratas votaron en contra y uno se ausentó.

La sesión en la plenaria, como se había anticipado, estuvo marcada por fuertes recriminaciones entre miembros de ambos partidos que por momentos terminaron a los gritos en defensa de realidades radicalmente opuestas. Y en fiel reflejo, además, de la polarización extrema que existe en el país frente a Trump, donde la mitad de los estadounidenses quieren que sea descabezado, mientras la otra ha ignorado las acusaciones contra el mandatario y ven en este proceso una vendetta con fines políticos.

Para los demócratas, los cargos que elevaron contra el presidente –abuso de poder y desacató al Congreso–, son contundentes y fueron corroborados ampliamente por más de 15 testigos, entre ellos funcionarios nombrados por el propio presidente.
Trump, insistieron al unísono, abusó de su poder cuando presionó al nuevo gobierno de Ucrania para que iniciara investigaciones contra sus rivales políticos, condicionando ayuda militar y una cita en la Casa Blanca a que anunciaran estas pesquisas.

Y luego, cuando el legislativo quiso investigar, se negó a cooperar, bloqueó el testimonio de testigos claves y se opuso a la entrega de documentos en los que quedaba en evidencia su conducta y la de otras funcionarios.

Para estos, lo que está en juego es el mismo sistema democrático de EE. UU., pues Trump no solo puso en riesgo la seguridad nacional sino que se comporta como “un dictador” que no responde a instituciones como el Congreso, que tiene a su cargo la veeduría del poder Ejecutivo.

“Es una tragedia que las acciones irresponsables de este presidente han convertido este enjuiciamiento en algo necesario. No nos ha dejado alternativa porque en juego están las bases mismas de este república. Y es un hecho que este presidente es una amenaza activa contra nuestra seguridad nacional, la integridad de las elecciones y las bases de nuestra democracia”, sostuvo la presidente de la Cámara y líder demócrata, Nancy Pelosi.

La defensa de los republicanos fue a ultranza y muy coordinada. El argumento central, y en eso insistieron la mayoría de los que participaron en el debate, es que los demócratas están tratando de lograr por la vía de la destitución lo que no lograron en las elecciones del 2016 y temen que tampoco puedan hacer en el 2020: derrotar a Trump en las urnas.

“Están enceguecidos por el odio y este es un esfuerzo partidista que comenzó desde el primer día que llegó a la Casa Blanca. Ucrania nada tiene que ver en esto”, dijo Chris Stewart, republicano de Utah.

Otra línea de ataque fue contra la mecánica del proceso de destitución que impusieron los demócratas y que sacaron adelante en tiempo récord (tres meses). “Poncio Pilatos le dio más oportunidades a Cristo de defenderse antes de crucificarlo que lo que ustedes le han dado a este presidente”, sostuvo por su parte Barry Loudermilk, de Georgia.

Mike Kelly, de Pennsylvania, elevó aún más el tono cuando comparó el proceso contra Trump con el ataque japonés contra Pearl Harbor en 1941: “Un día que vivirá en la infamia”.

En general, los republicanos también insistieron en que los ‘pecados’ que le atribuyen a Trump, incluso si fueran ciertos – y ninguno dijo que lo eran– son tan flojos que ni siquiera se consideran crímenes en el ordenamiento jurídico.

Un argumento que los demócratas han catalogado de hipócrita pues, sostienen, los republicanos procesaron a Clinton en 1998 por ocultar una relación extramatrimonial. Además, subrayan que los crímenes de Trump son políticos y la constitución no requiere que estos tengan equivalencia en el sistema judicial.

Más que la aprobación de los cargos, que se daba por descontado mucho antes del inicio de la jornada, las miradas estaban puestas en la cantidad de legisladores que votarían a favor o en contra del enjuiciamiento en desafío a las expectativas de su partido. Especialmente al grupo de congresistas demócratas que ganaron curules en los comicios del 2018 en distritos que Trump había ganado en las elecciones del 2016.

Dado que representan a una población más conservadora, el voto a favor del enjuiciamiento podía ponerlos en peligro para elecciones del 2020 y abrir la puerta para un regreso de los republicanos a la mayoría en la Cámara de Representantes.

El caso contra Trump pasará ahora al Senado, el órgano señalado por la Constitución para realizar el juicio político y en el que se espera que Trump sea absuelto pues, de momento, no existen los 67 votos (dos terceras partes del Senado) que son necesarios para destituir a un presidente.Además, será un escenario más favorable a Trump pues los republicanos son la mayoría y por lo tanto impondrán las reglas del proceso.

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