Enfermedades en la garganta: no todas son amigdalitis y diferenciarlas es la clave para su tratamiento

Ago 22 2018 09:16 am 0

Ante cambios extremos de clima es común que se recientan las vías aéreas superiores que están ubicadas por sobre la entrada a la laringe, esto es, fosas nasales, faringe y garganta. Cuando se presenta dolor en esta zona se asocia con una afectación recurrente donde las amígdalas (masas de tejido cuya función básica consiste en ´filtrar´ los gérmenes nocivos que ingresan al cuerpo por la boca y la nariz) se inflaman generando enrojecimiento y dificultad para pasar los alimentos.

Sin embargo, la amigdalitis no es la única enfermedad que se puede presentar y diferenciarla de otras es un factor de éxito para el manejo médico. En este sentido, Ingrid Johana Hernandez, médico especialista de NUEVA EPS, confirma que son tres las dolencias más habituales.

 

·         Amigdalitis: se da cuando las amígdalas se sobresaturan de material orgánico, inflamándose y generando dolor. Dentro de las líneas de tratamiento existe la posibilidad de removerlas, pero es un último recurso en caso de que otros tratamientos no den resultado.  

 

·         Dolor de garganta: la causa más frecuente de dolor de garganta es una infección viral. No se necesita ninguna medicina específica cuando el responsable es un virus, y la condición deberá mejorar en un período de siete a diez días. Con frecuencia el dolor de garganta causado por virus es producto del resfriado común

 

·         Faringitis: es causada por un agente bacteriano (streptococcus pyogenes) y este factor hace la diferencia en el tratamiento pues requiere manejo con antibióticos. Dentro de los síntomas están: fiebre, inflamación de los ganglios del cuello y presencia de pus en las amígdalas.   

 

De acuerdo con la profesional de la salud es “importante diagnosticar la patología porque el uso indiscriminado de antibióticos, que lastimosamente es una práctica común, trae consecuencias que restan posibilidades de tratamiento a futuro”. Explica Hernández que usar este tipo de medicamentos ante cualquier dolor o inflamación, sin consultar un médico, genera resistencia a sus componentes lo que resta efectividad.

“La clave es que entendamos que no cualquier dolor en la zona de la garganta se trata con antibióticos. Lo fundamental es diagnosticar el tipo de afección y de allí, con la guía del médico tratante, atacar la raíz del problema ya sea un virus o una bacteria o simplemente irritación. No hay que automedicarse”, concluyó la médica.