IVA a cervezas y gaseosas lleva $ 1,9 billones en un año

Mar 7 2020 08:27 am 0

El IVA a las cervezas y gaseosas, ahora bajo el esquema plurifásico, completó un año de su entrada en vigor y, pese a los temores iniciales, las ventas de esos productos siguen sobre ruedas.

Por ejemplo, de acuerdo con las cifras del Dane, en 2019, año en que se aplicó esta medida –con todo y la caída de la ley de financiamiento que la estableció–, el sector de bebidas aumentó la producción en 4,2 por ciento y las ventas en 4,1 por ciento frente al 2018.

Ese repunte en los números también se ve reflejado en el recaudo, pues mientras se esperaba lograr una suma de 960.000 millones de pesos en 2019, según lo previsto por el Ministerio de Hacienda, el reporte más reciente de la Dian indica que “la suma va en 1,9 billones de pesos, incluyendo los recaudos bimestrales (6 bimestres) y los cuatrimestrales (3 cuatrimestres)”.

De parte de las cervezas viene la mayor tajada: 1,3 billones, mientras que las gaseosas han puesto 0,6 billones de pesos. Y eso que, según recuerda Luis Felipe Torres, director de la Cámara de la Industria de Bebidas de la Andi, “para las gaseosas aplica desde el 1.º de enero, mientras que a las cervezas le dieron un tiempo de transición (1.º de marzo)”.

El recaudo del IVA plurifásico ha superado las expectativas del Ministerio de Hacienda. En los textos iniciales de la que fue la ley de financiamiento, el recaudo estimado por el IVA plurifásico sería el equivalente a 0,1 por ciento del PIB por año, en el periodo 2019-2030. Para el primer año, el 2019, esto implicaba que aportaría 960.000 millones de pesos, cifra que, cuando se cursó la reforma tributaria en 2019, se redondeó en 1 billón de pesos.

Pero la realidad es otra. De los 11,4 billones en total que, según cuantificó la cartera de las finanzas públicas, daría toda la tributaria del año pasado, el recaudo del IVA plurifásico debería representar el 7 por ciento del total, pero hoy es el 16,6 % ($ 1,9 billones de $ 11,4 billones).

Tras los resultados del año cumplido, el representante a la Cámara Jhon Jairo Roldán expresa que el nuevo esquema adoptado ha sido eficiente, toda vez que además de impactar positivamente el recaudo de ingresos públicos, no ha afectado las ventas de estas bebidas.

Entre tanto, el vocero de la Andi manifiesta que jugó mucho el hecho de que, en general, las empresas adoptaron estrategias frente al impuesto: “No subieron el precio a la bebida”.

La transición

Antes de la existencia de la ley de financiamiento de 2018, las cervezas y las gaseosas tenían un régimen monofásico de IVA. Ello implicaba que solo se cobraba el tributo durante la venta en fábrica o al momento de su importación, y no en el resto de las transacciones que se daban en la cadena de valor (proveedores, mayoristas, distribuidores y comerciantes).

En consecuencia, lo que estaba ocurriendo era que la tarifa efectiva de IVA que recaía sobre las cervezas y gaseosas terminaba siendo menor a la que tenían el resto de los bienes y servicios gravados a la tarifa general.

Por esa razón, el Minhacienda consideró que mejorar la eficiencia de la estructura tributaria nacional no siempre tiene que ver con el aumento de los ingresos públicos para disponer de recursos de inversión, sino con “impulsar el emprendimiento, reducir la evasión y aumentar la equidad”.

El gran dilema, que fue el argumento usado por las compañías involucradas, era la necesidad de trasladar el incremento del IVA al consumidor, con lo cual varios gremios salieron a defender a cerca de 730.000 locales que expenden este tipo de productos, los cuales, ahora debían declarar y pagar el tributo.

Inclusive, se habló de aumentos en el precio al consumidor de entre 10 y 15 por ciento, lo que posteriormente fue desvirtuado y estimado en un incremento de 2 a 3 por ciento por única vez.

Luego de un año, teniendo en cuenta que, en un principio, la industria manifestó que no trasladaría ese costo al consumidor, Fenalco señala que aún no ha hecho la medición de si hubo o no efecto en el precio al consumidor.

¿Por qué se creó el impuesto?

Hay que recordar que el IVA plurifásico estuvo contra las cuerdas durante el trámite de aprobación de ambas leyes tributarias (la del 2018 y su reemplazo, tras el hundimiento de la ley de financiamiento). “Inicialmente lo propuso el Gobierno en el texto original, pero en un momento de la discusión se pretendió sacar y el Congreso lo ratificó para cervezas y bebidas azucaradas. Además, se presentaron varias proposiciones de eliminación, pero nunca prosperaron”, recordó Jhon Jairo Roldán.

El argumento esgrimido por el Ministerio de Hacienda era “eliminar un tratamiento preferencial que tenían estos productos, en términos de este impuesto, frente a todos los bienes y servicios que se encuentran gravados en todas las etapas de la cadena de valor”. La igualdad de condiciones entre los subsectores de la industria que aportan IVA se cumplió. Ahora, el consumidor final tiene la palabra.