Junior venció 0-1 al Once Caldas, en el Palogrande de Manizales

Mar 3 2019 07:50 am 0

La danza del ‘Tiburón’ se llevó una alegría de Manizales. Bastó un eléctrico contragolpe que inició y culminó Fredy Hinestroza para que Junior se sacudiera de dos amargos empates consecutivos al vencer anoche 1-0 a Once Caldas, en juego disputado en el estadio Palogrande, válido por la octava fecha de la Liga Águila 2019-I.

Fue un partido redondo para los dirigidos por Luis Fernando Suárez. Un triunfo ‘monocuco’ que ratifica el buen momento del rojiblanco en el rentado local, donde sigue invicto tras ocho fechas disputadas. Ahora sí: ¡A gozar con todo las fiestas hasta el miércoles de ceniza!

A pesar de jugar con un once inédito, el equipo barranquillero logró ser práctico y sacarle oro al solitario tanto de Hinestroza tras un primer tiempo aburrido y escaso de emociones. El volante antioqueño, la gran pesadilla del local durante gran parte del partido, emprendió una letal galopada en el minuto 17 y, tras asociarse con Ruiz y Daniel Moreno, pudo transformar la acción en el único grito de gol del juego.

Once Caldas, por su parte, logró inquietar luego de un fortísimo remate  de Darío Rodríguez que alcanzó a quemar las manos de José Luis Chunga. De ahí en adelante no hubo otra jugada para destacar y la parte inicial se consumió con un mini concierto  de bostezos.

En los 45 minutos finales el guión cambió y hubo mayores emociones. Los dirigidos por el cartagenero Hubert Bodhert adelantaron sus líneas y con más ganas que fútbol empezaron a llevar peligro a la cabaña rojiblanca, siendo la media distancia su mejor recurso. Primero fue Sebastián Guzmán quien inquietó tras un disparo que alcanzó a besar el palo derecho. Luego Lewis Ochoa, de pasado rojiblanco, sacó un latigazo que careció de puntería.

Junior respondió al asedio del local con Roger Torres, que tras cazar un rebote en el área caldense, sacó un remate de media altura que exigió al arquero Gerardo Ortiz.

Tras el intercambio de golpes el equipo rojiblanco le bajó las pulsaciones al juego escriturando el balón a su nombre, siendo  James Sánchez y Sebastián Hernández los encargados de manejar los hilos.

En la agonía del compromiso Darío Rodríguez aprovechó un descuido de la defensa rojiblanca en el juego aéreo, un mal de las últimas fechas, para imponerse en las alturas y cabecear un centro que alcanzó a escupir el vertical. Tras esa jugada Junior armó su  Carnaval en la fría Manizales.

Tras los tres puntos, Junior se enfoca en el juego del próximo miércoles ante Palmeiras, en el inicio de la fase de grupos de la Copa Libertadores.