Junior venció 1-0 a Cúcuta y va a la semifinal

Nov 24 2019 09:57 pm 0

Angustiosa, dura, difícil, pero importante victoria obtuvo el bicampeón colombiano Atlético Junior. El conjunto barranquillero derrotó 1-0 a Cúcuta, en uno de los juegos más complicados para los barranquilleros en la fase semifinal de la Liga II-2019, y quedó a un empate de clasificar a la final del campeonato. Teófilo Gutiérrez, de pena máxima a los 28 minutos del segundo tiempo, les dio el triunfo a los rojiblancos que con 10 puntos lidera la tabla del grupo A en los cuadrangulares semifinales.

Cúcuta vino a jugarse la opción de seguir con vida en el cuadrangular y en el primer tiempo no se la puso fácil a Junior. Incluso, fue el equipo de mejores opciones frente al arco del rival. Si bien el arranque del juego fue favorable para Junior, con apertura de juego por derecha, con posesión y rotación del balón y de sus hombres del mediocampo y del frente de ataque, poco a poco ese dominio se fue diluyendo porque el equipo cucuteño empezó a ser mucho más efectivo cuando se decidió a presionar, a recortar, a morder a los tiburones desde la zona media.

Éver Valencia, Hárrinson Mancilla, Alexis Hinestroza y John Hernández se batieron como leones para no dar respiro a los rojiblancos, para sacarles el balón a como diera lugar y para, desde allí, empezar a generar salida ofensiva para su equipo. A los 11 minutos del inicio Cúcuta tuvo su mejor oportunidad para abrir el marcador. La acción nació en un saque de banda largo que realizó Henry Obando. A pesar de su corta estatura Carmelo Valencia saltó y ganó a su defensor, cabeceó atrás y Luis Miranda, también elevándose por encima de todos sacó un cabezazo que se estrelló en el vertical de la mano derecha del arco defendido por Sebastián Viera.

Cúcuta entendió que podía enfrentar a Junior sin amilanarse y siguió con su ritmo de juego, con su exitoso trabajo de recuperación, de presión, de anticipo. Los volantes se fueron agigantando y llevando a Junior a ser menos preciso y más indeciso. Teófilo Gutiérrez, la principal figura de Junior, debió retroceder para intentar ser el generador ofensivo con más panorama para el equipo barranquillero, pero no encontró con quién concluir bien la jugada.

A pesar de no ser el equipo de la posesión y aproximación a gol, Junior tuvo la mejor y más clara situación de gol. A los 39 minutos, y tras el cobro de un tiro libre a su favor, el árbitro consideró que el defensor cucuteño Mauricio Duarte había cometido mano y sancionó pena máxima, a pesar de la protesta rojinegra. Desde su arco vino Sebastián Viera para el cobro. El arquero escogió potencia a ubicación y mandó el balón por arriba desperdiciando la oportunidad de poner ventaja frente a Cúcuta y de sacudirse de ese juego incómodo que impuso hasta ese momento el elenco de la frontera.

Así, con la preocupación de no poder superar el juego de la visita, Junior se fue al descanso.

El inicio del segundo tiempo fue esperanzador para Junior. Luis Sandoval recibió una habilitación dentro del área, sacó un zapatazo que se fue desviado, pero esa acción indicó que los de Julio Comesaña iban a cambiar la historia del juego. Después, Freddy Hinestroza tuvo la apertura del marcador en el remate cruzado, rasante, tras pase de Teófilo, pero su envío salió desviado por poco.

Cúcuta volvió a reaccionar y paso a paso fue copando el campo de Junior que vivió un gran susto cuando Carmelo Valencia anotó gol, el cual fue invalidado por evidente fuera de lugar. Y 5 minutos después, a los 25, ese empeño de Junior por ir tras la victoria tuvo final feliz. Alexis Hinestroza intentó rechazar un fuerte remate, pero su mano se interpuso y el árbitro Carlos Mario Herrera sancionó pena máxima.

Esta vez el cobrador fue Teófilo Gutiérrez, quien engañó al arquero Camilo Chaverra y mandó el balón al fondo del arco para darle a Junior la victoria y una buena parte del tiquete para la final de la Liga II. A Junior le costó porque se encontró un rival que lo maniató durante una buena parte el compromiso, pero encontró a su jugador de jerarquía para sacar adelante un partido que parecía írsele de las manos. Ahora, el equipo del inicio incierto en la semifinal es el firme candidato de llegar a disputar el título y, por qué no, de ganarlo. Los barranquilleros ya piensan en el tricampeonato.