Ladrones mataron a golpes a anciana de 93 años por robarla

May 9 2017 06:27 pm 0

Los golpes que sufrió Ana Felisa Tamayo de Ríos durante un robo ocurrido en su vivienda le ocasionaron finalmente la muerte, aproximadamente la 1:30 a. m. de este martes, en la Clínica León XIII de Medellín. Los últimos días estuvo en coma.

La mujer, de 93 años de edad, estaba internada en este centro hospitalario desde el pasado miércoles en la noche, pues durante un robo fue amordazada, amarrada y golpeada en su propia casa.

Ana Felisa vivía en el barrio Castilla (noroccidente de Medellín) en la casa que había construido con su esposo y en donde residía desde hacía mucho tiempo.

“Le amarraron los bracitos con un cable de una grabadora, y cuando la amarraron le laceraron la piel, y ella intentando zafarse se lastimó mucho más. Le dieron muchos golpes en la cabeza, en el rostro, le metieron trapos en la boca para que no gritara, la amordazaron y le dieron unos golpes en la espalda que le debilitaron los pulmones”, contó Juan Camilo Ríos, nieto de la mujer.

Habrían sido esos golpes los que causaron la muerte de Ana Felisa, pues su muerte se debió a una insuficiencia pulmonar, “al parecer le debilitaron los pulmones y llegó a un punto en el que ya no podía respirar bien”, dijo su nieto.

La mujer vivía con dos de sus hijos, quienes la encontraron cerca de las 7:00 p. m., luego de terminar su jornada laboral.

Su nieto contó que ese día ella se quedó sola por unos momentos, mientras la señora que la cuidaba asistía a misa. “En el momento en que la señora salió para la misa, que la dejó a ella solita por ahí media horita, los ladrones aprovecharon para ingresar a la casa y hacer lo que seguramente ya estaban preparando desde antes”, relató.

Ríos añadió que esta era la tercera vez que robaban la casa de su abuela, pero que las veces anteriores solo se habían llevado objetos y nunca la habían agredido.

Sus familiares denunciaron el hecho a la Fiscalía desde el miércoles, aunque no tienen ideas sobre quién pudo haber lastimado a Ana Felisa.

Respecto a qué fue lo que hurtaron, Ríos contó que lo único que había de valor era dinero. “Ella estaba ahorrando, eso fue lo que le robaron, los abuelos tienen el capricho de guardarlo todo en la casa y en este caso fue una tragedia, pero en la casa no había nada de valor”.

Su nieto la recuerda como una mujer fuerte, trabajadora y luchadora. “Era una persona muy devota, religiosa y dedicada a sus hijos, para ella la familia era lo más importante”.

Ellos esperan, concluyó Ríos, que se sepa qué ocurrió, que se haga justicia y que esto no quede en la impunidad.

Cortesía El Tiempo