Las secuelas de la pandemia en la salud mental, más allá del insomnio y la fatiga

Ago 29 2020 05:19 pm 0

La salud mental ha sido una de las más afectadas por la pandemia. Cada vez crece más la preocupación del gremio médico en este aspecto porque las afectaciones y las posibles secuelas – permanentes o temporales – se están dando, en mayor proporción, dentro de grupos que históricamente ya eran susceptibles a presentar cuadros de depresión, ansiedad, frustración, entre otros.    

Es así como los adolescentes (14 a los 18 años) y los adultos mayores de 60 años están viviendo con mayor rigor las distintas situaciones que se han generado durante la pandemia: encierro prolongado, incertidumbre del porvenir, ausencia de interacción social, pánico colectivo, etc.

El Dr. Francisco Barrios, médico salubrista de NUEVA EPS, afirma que los primeros signos de afectación son principalmente dos: la alteración de los hábitos alimenticios y los patrones de sueño “el confinamiento prolongado ha generado cuadros de ansiedad y es común que las personas recurran a la comida cuando están ansiosas, usualmente a deshoras y consumiendo productos poco saludables y ricos en calorías. También hay presencia de trastornos como el insomnio en donde las personas no concilian el sueño o se despiertan en la madrugada, generando cansancio y fatiga”.  

También hay que considerar que existen otros factores que pueden incidir a la hora de desarrollar una condición mental, por ejemplo, el componente genético/hereditario, experiencias que marcaron como historial de abuso físico, uso de sustancias psicoactivas, maltrato, etc.

Ante este escenario es importante conocer las señales que indican la presencia de afectaciones mentales o trastornos para identificarlas y saber cómo actuar ante su presencia. También es importante analizar estas señales de manera integral, desde varias perspectivas para a generar el abordaje necesario y evitar más complicaciones.

 

  • Físicas: dolores y trastornos del sueño.

  • Afectivas: tristeza, miedo y ansiedad.

  • Cognitivas: dificultad para pensar con claridad, creencias anormales, y alteraciones de la memoria.

  • Comportamiento: conducta agresiva, incapacidad para realizar las tareas corrientes de la vida diaria y abuso de sustancias.

  • Alteraciones perceptivas: percepción visual o auditiva de cosas que otras personas no ven u oyen. 

 

Si identifica que hay presencia de una o varias señales, es importante emitir una alerta temprana y actuar de manera preventiva para que la situación no empeore o se vuelva permanente. Dentro de lo que se puede hacer en esos primeros momentos está

 

  • Recurra a familiares y amigos. No tenga miedo de solicitar ayuda.

  • Manténgase en permanente contacto con su grupo de apoyo, no oculte nada.

  • Evite el consumo de alcohol y otro tipo de sustancias.

  • No consuma drogas ilegales o cualquier otra droga que su doctor no le haya recetado específicamente.

  • ​Informe a su equipo de tratamiento cualquier signo de recaída