Los retos para Guaidó tras lograr la reelección en el Parlamento

Ene 13 2020 07:11 am 0
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Lo de la semana pasada en Venezuela fue apenas un round en una pelea que continúa. Juan Guaidó sumó un punto, pese a los intentos del régimen por impedir su reelección a la presidencia del Parlamento y su juramentación en la sede del Palacio Legislativo.

Logró eso y más: una ratificación del apoyo internacional, la reunificación de la fragmentada oposición y su fortalecimiento como líder, tras haber sufrido una caída importante en popularidad en 2019.

Pero aún no gana la pelea: Nicolás Maduro sigue en el poder. Y, según analistas políticos locales, son varios los retos que enfrenta ahora el líder opositor para sacarlo de allí.

Empiezan por conseguir la activación de la calle, como espera Guaidó, con asambleas de ciudadanos y una movilización que convocó para este martes hasta la sede de la Asamblea Nacional (AN), en Caracas. Que consiga que sus seguidores participen en estas actividades, sin embargo, está en duda.

“Habrá que ver si la gente logra salirse de sus dinámicas personales (…) para ver si efectivamente logran irse de espacios estrictamente privados a un tema de acción colectiva”, dijo a EL TIEMPO el analista político Oswaldo Ramírez.

La firma que dirige, ORC Consultores, registra protestas diarias en Venezuela relacionadas con fallas en los servicios públicos, aunque –acotó– “no necesariamente conectan a la gente a irse a la calle para temas de cambio político”.

Sin embargo, considera que lo sucedido esta semana podría constituir un punto de inflexión en las dinámicas de activación social que se han visto hasta ahora en Venezuela.Además, según los números que maneja, 85 por ciento de los venezolanos desea un cambio en el país. En cualquier caso, se trata de algo que Guaidó debe capitalizar pronto, a juicio del consultor político Luis Toty Medina.

“Ese restablecimiento en la confianza de Juan Guaidó, asociado a la percepción de coraje cívico frente al atropello del Gobierno, ha sido positivo para el reposicionamiento de su popularidad, pero eso es un activo que es muy efímero y cuyos efectos son muy cortos”, advirtió Medina.

Y no solo debe ser rápido, sino diferente. Según el politólogo Pablo Quintero, para que esta estrategia de calle sea positiva, se les deben presentar a los cansados ciudadanos “acciones tangibles” para la solución de la crisis. “Es momento de redefinir esa estrategia de calle y activarla con más contundencia y con un mensaje claro”, acotó Quintero.

Lograrlo podría llevar a la oposición venezolana a superar otro de los desafíos que los analistas vislumbran y que permitiría ese apoyo que Guaidó ha reconocido que le falta. “La ciudadanía movilizada es la única que le puede generar una presión determinante a nivel interno a la Fuerza Armada, para tomar eventualmente una decisión en función de una transición”, acotó el politólogo e internacionalista, Carlos Luna, para quien, sin embargo, el reto principal al que se enfrenta Guaidó es continuar con la labor legislativa.

Además de reiterar su apoyo a Guaidó, esta semana el Grupo de Lima y EE. UU. se pronunciaron en favor de una negociación. Lo cual fue descartado por la oposición tras conocer, el viernes pasado, de la visita de una comisión del reino de Noruega al país.

“El proceso de Oslo-Barbados ha sido clausurado y por lo tanto no vamos a participar en ninguna reunión. Maduro ha impedido toda solución negociada a la crisis venezolana”, insistieron a través de un comunicado.

Sin embargo, los expertos venezolanos coinciden en que es esa la vía. “Aquí no hay otra salida que no sea negociada. No hay otra fórmula mágica que resuelva esto”, dijo el internacionalista Emilio Figueredo.

Pero, a juicio de los analistas, los términos y las condiciones deben cambiar, para que la oposición acceda a participar y el nuevo proceso, a diferencia de los anteriores, tenga resultados positivos.

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