Por coronavirus, Italia renuncia a los besos y saludos de mano

Mar 5 2020 07:25 am 0

La situación causada por el coronavirus en Italia, donde ya han muerto 107 personas y 3.089 han resultado contagiadas, obligó a las autoridades a decretar el cierre hasta el 15 de marzo de todas las escuelas y universidades.

Los centros educativos de las tres regiones del norte más afectadas por el virus, Lombardía, Emilia Romaña y Véneto, ya estaban cerrados, pero la cancelación de las clases se extiende desde este jueves a todo el territorio.

Esta es la medida más drástica tomada por un país ante la epidemia de coronavirus e incluso es más restrictiva que la decisión tomada en Japón, que excluía a universidades de la suspensión.

También se postergarán ferias, congresos y eventos, en particular aquellos del sector de la salud, con el fin de que el personal sanitario esté disponible.

El primer ministro, Giuseppe Conte, invitó a la población a cumplir una serie de medidas de precaución como renunciar a besos y apretones de manos.

Se recomendará que todas las personas mayores de 75 años permanezcan en sus casas y eviten los lugares públicos y se estudia dar ayuda económica a familias con hijos menores.

En el ámbito deportivo, el Gobierno italiano aprobó un decreto en el que se ordena que todas las competiciones deberán disputarse a puerta cerrada hasta el 3 de abril de 2020.

La decisión permitirá seguir con la celebración de la Serie A de fútbol, aunque sin posibilidad de congregar espectadores en los estadios. La Liga convocó este miércoles un consejo extraordinario para decidir cómo recuperar los encuentros aplazados en las últimas semanas e informará en las próximas horas del nuevo calendario oficial.

Italia es el tercer país más afectado en el mundo por la epidemia de neumonía viral, después de China y Corea del Sur, y el virus amenaza con golpear fuertemente la economía del país, especialmente al sector turístico.

Según información de la patronal turística italiana Confturismo-Confcomercio, entre el primero de marzo y el 31 de mayo dejarán de llegar al territorio 31,6 millones de turistas, lo que representará una pérdida de 7.400 millones de euros.