Detención domiciliaria a agente del CTI señalada de asesinar a su esposo en el barrio Boston
Oct 2 2026 08:02 am 0
El Juzgado Tercero Penal Municipal con funciones de control de garantías de Barranquilla cobijó con detención domiciliaria a Chirley Hernández Rojas, funcionaria del CTI de la Fiscalía adscrita a la seccional de Patrimonio Económico, por su presunta responsabilidad en el homicidio de su esposo Aldemar Alfredo Avendaño Carrillo, de 52 años, quien era secretario de justicia del Tribunal Superior de Barranquilla.
Los hechos ocurrieron en el apartamento de la pareja, ubicado en el edificio Catedral Plaza, en el barrio Boston, en la carrera 45 con calle 53 de Barranquilla, el pasado 21 de marzo.
Esta decisión del juzgado se da después que, el pasado 26 de agosto, el Fiscal 23 de Vida Seccional Barranquilla, Adolfo Niebles Torres le imputó los delitos de homicidio agravado y porte ilegal de armas de fuego a Hernández Rojas.
El Fiscal pidió detención preventiva en establecimiento carcelario teniendo en cuenta la gravedad de las conductas punibles por las cuales se le investiga y por el hecho de que podría obstruir el desarrollo de la investigación teniendo en cuenta que es funcionaria del CTI.
El juez consideró que la mujer, muy a pesar de que es investigada por esos delitos, “hasta el momentos no existe evidencia de que haya tratado de obstruir la justicia, que siempre se ha mostrado con el deseo de comparecer”.
Además, el abogado de Chirley Hernández Rojas aportó un estudio familiar.
El juez señaló que existe un menor de 10 años de edad, que ya no tiene a su papá y que su mamá podría estar en un centro carcelario, por ello consideró que la medida de aseguramiento en su lugar de residencia era la decisión más acertada.
Hernández Rojas tendrá vigilancia electrónica, no puede entablar comunicación con los testigos, con los peritos, con los familiares de la víctima y no puede cambiar de domicilio sin autorización.
Detalles del hecho
“Fue ultimado (presuntamente) por la misma esposa”, dijo el fiscal precisando que la víctima recibió tres impactos de bala en la cabeza, tórax y miembro superior izquierdo.
Señaló que “se trató de un comportamiento doloso, donde la señora Chirley sabía que se estaba acabando la vida de su propio esposo”, con quien sostenía una relación desde hace 16 años.
Los hechos ocurrieron, según la Fiscalía, fueron ejecutados con un arma de fuego que no tenía permiso para su porte.
Destacó el fiscal que la víctima se encontraba en estado de indefensión porque según los elementos materiales probatorios Aldemar se encontraba en estado de embriaguez y no estaba en sus cabales para defenderse.
Entre los elementos materiales probatorios destacó que siendo Aldemar un hombre diestro sería difícil realizarse tres disparos por los lugares en que estaban las heridas de bala (región parietal izquierda, pectoral derecho y antebrazo izquierdo con orificio de entrada y salida).
Destacó el fiscal en la audiencia de imputación de cargos que si Aldemar se disparó en la cabeza lo normal es que el arma caiga al suelo, pero la pistola fue encontrada acomodada en su mano con los dedos en el obturador.
Según los médicos forenses, el disparo que recibió en el brazo se habría originado de manera defensiva. Es decir, que el hombre usó el brazo para defenderse cuando le disparaban.
Además, que hay diferencia entre los tres disparos que recibió con relación a la distancia, teniendo en cuenta que los médicos forenses de Medicina Legal determinaron que el proyectil que recibió en la cabeza fue realizado a una distancia superior.
“No cabe duda que no se encuentra dentro de los parámetros de un suicidio…Hubo multiplicidad de heridas”, destacó el Fiscal 23 de Vida Seccional Barranquilla, Adolfo Niebles Torres.
Ante la pregunta del juez sobre si aceptaba los cargos imputados por la Fiscalía la mujer señaló que “no los acepto señor juez, soy inocente”.
La hipótesis inicial del caso
El pasado 21 de marzo las autoridades reportaron la muerte de Aldemar Alfredo Avendaño, señalando que su esposa Chirley Hernández (capturada) lo había encontrado sin vida en la sala de su vivienda luego de escuchar varios disparos.
La mujer indicó en su momento a las autoridades que el funcionario había estado consumiendo licor desde las 4 de la tarde del sábado y regresó a su apartamento ubicado en la carrera 45 con calle 53, en el edificio Catedral Plaza, a eso de las 9 de la noche.
El secretario, según se informó, continuó ingiriendo bebidas embriagantes en la sala de su casa, cuando su esposa y sus hijos, escucharon varias detonaciones de arma de fuego y lo hallaron sin vida. Junto a él una pistola 9 mm con 5 vainillas.
No obstante, tras indagaciones de la Fiscalía estableció que presuntamente fue la mujer la que le disparó.
