Tiffany Julieth Parra Rincón, de 17 años, empezó a identificarse como mujer desde que tenía cinco años. Su familia la ha apoyado durante todo su proceso de reconocimiento. Cuando ya solo le faltan cuatro meses para acabar su bachillerato, la Institución Educativa Técnica Agropecuaria de Villanueva, Bolívar, le puso problema para poder ingresar a clases por asistir con maquillaje, aretes y extensiones.
Frente a esta situación de discriminación, la joven decidió denunciar ante las autoridades y en dos oportunidades se llegó a un acuerdo con la coordinación de la institución. En enero de 2016 le permitieron ir con su pelo recogido con una trenza, este año le creció y según cuenta la joven, al iniciar las clases le dijeron que se tenía que “motilar”.
“No se me permitió llevar el cabello largo, yo ya había firmado un acuerdo con el coordinador del colegio en el cual, él me iba a aceptar con el cabello largo, pero luego lo incumplió”, contó Parra.
Ante estos hechos, Tiffany y su mamá acudieron a las autoridades locales y recibieron la ayuda de funcionarios de la Defensoría del Pueblo y la Gobernación de Bolívar, quienes lograron que los directivos de la institución permitieran a la menor expresarse libremente.
“El mal trato y el perseguimiento ha venido hace dos años y medio cuando mi madre y mi familia se enteraron de mi condición sexual, pues ya una vez siendo gay no me sentí bien. Averigüé lo que era un transgénero, y en verdad esto es lo que yo quiero para mi vida, quiero ser una mujer transgénero”, cuenta Tiffany.
La joven explica que ella intentó seguir las normas de la institución y acoplarse al manual de convivencia, pero se dio cuenta que había otros compañeros que incumplían las reglas del uniforme y ella decidió ir con extensiones.
“Traté de ocultar mi identidad, quién era yo para poder darle gusto, para poder estudiar, para que quizá no me bajaran las notas, decidí adaptarme, pero al ver que por el simple hecho de llevar mi cabello largo me molestaron tanto, yo dije bueno, yo ya sé que tengo derechos y esto es una discriminación”.
Este martes, se realizó una reunión con directivos del colegio y funcionarios de la Defensoría del Pueblo en donde se acordó que la menor puede ir en falda, con extensiones de pelo y aretes. También se llevará a una asamblea este miércoles con los padres de los demás estudiantes del colegio en donde delegados de la Gobernación y la Defensoría realizarán una pedagogía acerca de los derechos que tiene Tifanny y otras personas de la comunidad LGBTI.
El nombre con el que está registrada la joven a la que sus derechos se le han vulnerado es Eloy Parra y en septiembre alcanzará la mayoría de edad para poderse cambiar el nombre legalmente. “Quiero ser líder para las demás, porque hasta ahora soy la única en el pueblo, o digamos que la única que se ha atrevido a reconocer su personalidad y su género como tal”, expresa Tifanny.
Compartir esta noticia Tras información de las autoridades estadounidenses, el Gobierno nacional advirtió que Perlaza buscaba, mediante su inclusión en los listados del grupo Farc, beneficios jurídicos en la JEP....
Ver Mas
Compartir esta noticia El próximo 25 de octubre, los habitantes del municipio de Repelón, en el departamento del Atlántico, podrán acudir a las urnas para elegir al nuevo alcalde, luego...
Ver Mas
Compartir esta noticia El Ejército Nacional denunció en las últimas horas el secuestro de un soldado regular en la vía que comunica al municipio de Puerto Rondón con Tame, en...
Ver Mas
Compartir esta noticia La Ruta de la Alegría se extendió a los municipios en la víspera de velitas, los tomasinos vivieron una tarde cambambera por cuenta de la Reina del...
Ver Mas